Tecnología para los más pobres

Proyectos que ayudan a producir más y mejor

De acuerdo a un trabajo de evaluación de la Unidad de Generación y Transferencia de Tecnología Aplicada de la Fundación Trópico Húmedo, las poblaciones más pobres y con menos acceso al conocimiento tecnológico, fueron las más beneficiadas con los Proyectos de Innovación Tecnológica Aplicada PITAs aplicados en varias cadenas productivas.

El estudio realizó una valoración de efectos de los PITAs en las cadenas atendidas por la Fundación, a partir de las cuatro dimensiones del SIBTA, el aspecto económico, el social, el ambiental y el de institucionalidad. En estas dimensiones, los PITAs aplicados en las cadenas de cupuazú, achachairú, plátano y piscicultura, lograron una calificación de medio alto y un promedio de efectividad en la cadena de 88%. Esto significa que los beneficiarios compuestos por grupos muy pobres y marginados, recibieron los proyectos como algo valioso ya que existía una alta necesidad de tecnología. La innovación tecnológica en estas cadenas fue novedosa y se logró un efecto positivo con su aplicación. Esto demuestra el trabajo efectivo de la Fundación.

El caso de la cadena de piscicultura

Para comprender el alcance de la Fundación en cadenas con alto potencial de desarrollo, se tiene el caso del PITA de piscicultura, que benefició a 380 productores de escasos ingresos económicos. Se logró que éstos usen y adopten la tecnología en la crianza del pacú. Los pobladores del municipio de San Andrés, están satisfechos, pues aprendieron técnicas para criar el pacú y esto permitió mejorar la competitividad de la cadena, en la primera fase del proyecto se esperaba producir 7.500 kg de carne de pacú y se produjo 8.823 kg. La producción mejorada de pacú también aportó en materia de seguridad alimentaria, las familias de los piscicultores disponen de manera permanente de alimento nutritivo. Por otra parte, hubo plena participación de hombres y mujeres en el proyecto, lo que refleja un alto grado de apropiación del mismo. En el tema ambiental, los piscicultores aprendieron a aplicar medidas de mitigación y en tema institucional, se conformaron varias asociaciones de piscicultores. Estas asociaciones gestionan actualmente el financiamiento de una segunda fase del proyecto a través de la Alcaldía de San Andrés y la Prefectura del Beni.